littlefrank

lunes, octubre 11, 2010

Más de David por Berlín.

Continuamos hablando de David Asesio y su Maratón berlinesa, ya que, en la edición de hoy del Diario del Altoaragon, se han hecho eco. Incluso David ha escrito unas palabras de su vivencia.

Es sábado y sólo quiero sentarme, gastar poca energía y comer, no quiero perder fuerzas. Pienso cómo va a reaccionar mi cuerpo con la comida alemana y una cama extraña. Le doy vueltas a las pequeñas molestias, la rodilla, de repente, me hace daño ¿por qué , si antes de salir estaba perfecta, ¿de subir y bajar las escaleras del metro .


Mis compañeros me preguntan si estoy bien y yo les contesto que sí, claro, estoy bien. La rodilla me sigue roñando ¿qué pasa No tengo respuesta y no se lo digo a nadie, la procesión va por dentro.

Vamos de aquí para allá y yo buscando asiento en cualquier parada, pero está lloviendo, y no me queda más remedio que estar de pie bajo el paraguas, buscamos el "glamour" de Berlín que no aparece. Pienso en el plan del día que decía: comida guapa, hidratación y relax. Son las 17:00 h. y estábamos de turismo por largas avenidas. Por fin una cafetería, bien, nos sentamos y descansamos, las molestias de la rodilla desaparecen. Hablamos y comentamos lo verde que está todo y las dichosas propinas ¿por qué ¿tenemos cara de primos Salimos de la cafetería y entonces… la zona lumbar se queja pero, ¿qué pasa Antes se quejaba la rodilla y ahora la espalda ¡si hemos estado sentados una hora! Al menos, ahora la rodilla responde perfectamente y me olvido de ella.

Seguimos de turismo y continúa lloviendo. La zona lumbar roña y entonces pienso en los pocos abdominales que he hecho. Lo dije: "¡tengo que hacer más!", pero ya es tarde, el dolor está allí y pienso en los 42 kilómetros de mañana, si esto sigue así no podré acabar. Seguro que cuando me tumbe en la cama se me pasa, pero... no es mi cama ¿y la cama del hotel no es buena Ya es tarde e intentamos cenar en varios restaurantes, pero somos 17 y no encontramos sitio para todos. Sigue lloviendo, las molestias de la zona lumbar ahí están, una roña continua pero que se puede aguantar. Como última solución acabamos cenando salchichas y cervezas de pie en un puesto callejero y yo, con dolor en la espalda, pensando: esto no puede ser bueno de cara a mañana. Repetimos de cervezas, al menos eso sí estaba en el programa: "hidratarse bien".


Y por fin escucho la frase mágica: "vamos al hotel que hay que descansar". Son las 22:00h. Qué ganas tengo de llegar a ver si descansando se me pasan estas molestias.

Pienso que a mí antes de venir no me dolía nada, no lo entiendo. Llega la pregunta del millón: qué David, ¿estás nervioso Es mi primer maratón, el entrenamiento ha sido bueno, he seguido todo el plan del grupo de Corredores Oscenses sin faltar ningún día. Miento y digo con mi mejor cara de jugador de póquer: NO.

Nos despedimos y nos vamos a las habitaciones. Mañana es el gran día y hay que madrugar. Me tumbo en la cama, mi espalda se relaja y se calma. Creo que me dormiré.